Tras casi ocho años desde nuestra última conversación formal, nos reunimos de nuevo con Max Girardo, fundador y alma visible de Girardo & Co., una de las firmas más influyentes del mundo en compraventa, asesoramiento y documentacióniento de coches clásicos y de competición.
Mucho ha cambiado todo desde la anterior entrevista: nuevos mercados, nuevos retos fiscales, un showroom completamente distinto y una madurez empresarial que acompaña a la evolución del propio sector.

En esta conversación profunda y extendida, Max comparte cómo ha vivido este crecimiento, cómo ha cambiado el coleccionismo de coches en la última década y qué significa hoy dedicarse a este negocio. También abordamos su relación con Ferrari, con el 550 Prodrive —objeto de su monumental libro el cual me llevó a volver a Reino Unido— y su visión del futuro del automóvil histórico.
ENTREVISTA
La evolución de Girardo & Co.
Carlos Soteras: La última vez que hablamos estabais en un showroom pequeño, casi íntimo, en Londres. Tres personas alrededor de unos pocos coches. Hoy estamos en Oxfordshire, en un entorno completamente diferente. ¿Cómo describirías esta evolución?
Max Girardo: La evolución ha sido enorme. Cuando empezamos en Londres, tenía sentido para esa etapa: un equipo pequeño, un espacio reducido y un enfoque muy personalizado. Pero la ambición siempre fue crear una empresa de verdad, no un despacho o un vendedor individual. Yo quería construir una estructura, un equipo que pudiera crecer, que pudiera sobrevivir incluso sin mí en el día a día. Y Londres, por muy especial que fuera, tenía un límite claro: espacio, logística, ruido, tráfico… no podíamos ofrecer la experiencia que queríamos.
























