Por primera vez, hacemos una comparativa de coches eléctricos en 8000vueltas. Silencio absoluto. Dos coches eléctricos contra nosotros, con la misión de convencernos de que existe un universo paralelo. Como sabéis, estos coches tienen cualidades antagónicas a lo que llevamos años predicando. Veremos si tienen las suficientes armas para superar nuestro listón.
Ya os adelanto que necesitarán una pértiga tan larga como para asegurarse un récord olímpico.
En un rincón, el Alpine A290, en su versión GTS, la más potente de la gama, con 218 CV. En el otro, un MINI John Cooper Works, también la más potente, con una ventaja de 40 CV sobre el francés. Un dúo de coches que miden menos de 4 metros, versiones picantes, “hot hatches” eléctricos hechos para enamorar. Esto, hace bien poco tiempo, ni existía, y eso les convierte en coches especiales de entrada. Reconozco que tengo curiosidad por saber hasta dónde pueden llegar estos 2 pequeños «GTI».
Ya sabes que esta es una comparativa atípica, porque aquí nos gusta quemar gasolina. Pero no es la primera vez que hemos probado coches eléctricos; sin embargo, los pocos coches eléctricos que han pasado por nuestras manos los hemos seleccionado muy bien. El último fue el Taycan Turbo S Cross Turismo, con una capacidad de aceleración, que si hundías en el pedal derecho, que era capaz de descolocar a cualquiera; y el primero, un Tesla. Uno del que nadie se acuerda: un Tesla Roadster, un coche basado en un Lotus Elise, del que se fabricaron pocas unidades y que guarda su valor espectacularmente bien. Dos coches tremendamente especiales… y pensamos que este Alpine y este MINI también pueden serlo.
Empezamos la prueba con la resaca de la última (Ford Mustang GT Dark Horse), en la que decíamos sentir nostalgia al pensar que estábamos probando un coche del que las futuras generaciones no podrán disfrutar. Un coche “…equipado con un V8 atmosférico, un cambio manual, tracción trasera y diferencial autoblocante. ¡Maldita sea, no se puede pedir mucho más!”.























